
Hago especial incapié sobre la Ley de Partidos Políticos (LPP) porque aprobada en el 2003 tenía como objetivo sensibilizar la percepción ciudadana sobre los partido políticos como organismos de "supervisión", de RESGUARDO de la democracia y la gobernabilidad que tanto costó recuperar y porque después de la crisis del 90 cuando un outsider como Fujimori llega al poder nacional y Belmont al poder local y las consecuencias de sus gestiones no fueron óptimas, se piensa que "solucionar " ese problema partía por tener una buena LEY DE PARTIDOS POLÍTICOS, pero qué pasó, qué está pasando. En mi opinión la decepción de los ciudadanos(as) que se refleja en una encuesta que arroja que el 81% no cree en los partidos políticos se produce porque la Ley no tiene normas que cautelen los resultados de las elecciones internas...la democracia interna es un saludo a la bandera, no hay posibilidades que lo que las bases elijan sea lo que finalmente prevalezca. Hay un prurito sumamente exquisito a "trabajar" basados en cuánto de capital tiene un candidato, dejando de lado la idiosincracia y la identidad partidaria en especial se pierde sensibilidad hacia los aspectos ideológicos que le dieron origen.
No es todo. Resulta que hoy hasta existen vientres de alquiler políticos ,sin que las circunstancias lo ameriten, que se prestan a bufonadas como la del entrópico Jaimito Bayly que al final no llegará a presidente pero muy probablemente a congresista y con él su "vientre" Barba Caballero que la verdad deja mucho que desear y por éso y muchas otras razones antes deslizadas la ciudadanía NO CREE EN LOS PARTIDOS POLÍTICOS...lamentable. Lo dejamos ahi o trabajamos para que esta sensación se revierta...?.
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